| Pandur reduce el “ser o no ser” a un conflicto sexual. |
|
|
|
| Escrito por Alejandra | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Jueves, 04 de Junio de 2009 16:26 | ||||||||||||||||||||||||||||||
|
Quizá la sorpresa vino a través del escenario, montado sobre un falso lago a base de pasarelas de madera. Sobre el agua y las pasarelas, a lo largo de las cuatro horas de espectáculo, luces y colores, música, símbolos de todas formas y colores y un sinfín de personajes pululando.
Vestidos por David Delfín en blanco y negro, acompaña a Portillo un elenco de televisivos actores que si bien no llegan a dar la talla interpretativamente hablando sí sirven como anzuelo para el público poco asiduo al teatro pero muy aficionado a las series nocturnas de la televisión. Hugo Silva encarna al malvado Claudio que tanto hace sufrir al pobre Hamlet y Asier Etxeandía se convierte en el fantasma del asesinado rey, un espectro que prácticamente no abandona la escena en todo su desarrollo.
Aunque el texto no ha sido excesivamente modificado, Pandur se aleja de la clásica duda de“ser o no ser” para plantear al público el dilema del deseo y la confrontación sexuales. Para ello, actores y actrices prácticamente desnudos la mayor parte del tiempo, que se besan en la boca cada vez que se cruzan e incluso llegan a rebozarse en una fingida orgía muy poco shakesperiana. Simbolizando el pecado original no dejan de morder manzanas y lanzárselas, una simbología que la mayoría del público no alcanza a comprender (básicamente porque desde la butaca no se aprecia si son manzanas, limones, o qué).
Después de su exitoso "Barroco", candidato este año a cinco premios Max de teatro y protagonizada también por Portillo, Pandur se inspira esta vez en la estética de "La caída de los dioses", de Visconti, en la de "El espejo", de Andrei Tarkovsy, en la pintura de Caravaggio y de Magritte, obteniendo una escenografía laberíntica que realmente atrapa al espectador junto con los actores. Para ello, por cierto, tuvo que hacer una suntuosa inversión la administración madrileña que no a todo el mundo le pareció pertinente y levantó polémica.
Para rebajar la enorme carga emocional y la tensión sexual que se alcanza en el escenario, en el descanso Asier Etxeandía cambia totalmente de registro y, en el bar del Matadero, se monta un espectáculo al más puro estilo cabaret berlinés que mantiene en danza a todo el resto de actores. No paran estos jovencitos.
Parece que les sienta bien la marcha porque después del descanso llega la mejor parte de la obra, la que tiene –todavía- más tensión, más carga emocional, y mejores interpretaciones. Uno de los momentos más destacados es la lectura de la carta que Hamlet escribe al naufragar, con Portillo y Félix Gómez al alimón, separados por el escenario pero en realidad fundidos en un solo ser atormentado.
Como punto final tras un fatal combate de esgrima, una suerte de foto viviente al estilo de La última cena de Da Vinci en la que, por fin, el espectro del Rey recupera en sus brazos a su traicionera reina. Muerta, eso sí.
Powered by !JoomlaComment 3.26
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
||||||||||||||||||||||||||||||
| Última actualización el Jueves, 25 de Junio de 2009 15:45 | ||||||||||||||||||||||||||||||
He stood in the porch and watched the...
The kind of link:http://www.doglasse...
with link:http://www.guccisunglassess...
their link:http://www.ghdsale.com/ghd...
Ain link:http://www.buyraybansunglass...